Principales candidatas:En mi opinión, hay un grupo de cinco o seis selecciones que cualquier otro año podrían proclamarse campeonas de Europa sin que a nadie extrañase. Un hecho poco habitual. Han sido dos buenas añadas en varios países del continente, y eso se refleja en sus respectivas seleccionas nacionales. Vayamos a por ellas:
Croacia:(Posible/Mejor quinteto inicial:
Martin Junakovic-Miroslav Brzoja-Mario Hezonja-Dario Saric-Filip Bundovic).
En el caso croata, el quinteto titular es meramente aproximativo, pues tienen muchos jugadores de primer nivel que perfectamente podrían entrar, o entrarán, en el cinco titular. Creo que no sería exagerar si digo que los croatas han incubado a la mejor generación de la historia del país desde su independencia. Tiene a dos auténticas súper-estrellas en
Dario Saric y
Mario Hezonja, dos perlas sobre las que están puestas todas las esperanzas de renacimiento del
kosarka.
Dario Saric y Mario Hezonja: la mega-estrella del torneo y un prospect con claro aroma a NBASaric y Hezonja no necesitan presentación, pero los croatas son mucho más que eso.
Miroslav Brzoja, un escolta-alero con un lanzamiento muy elegante que además pasa muy bien el balón ya fue (debido a las ausencias) el mejor jugador de la selección junior el año pasado, siendo de primer año. Este año ha jugado en
high-school.
Filip Bundovic (duda por una lesión) es un ala-pívot (aquí pívot) zurdo de talento y clase, con una gran facilidad anotadora, aunque peca de ser algo blando en ocasiones. El base-escolta
Dominik Mavra perfectamente podría ser titular: su extraordinaria asociación con Hezonja y Saric en el KK Zagreb campeón del NIJT el año pasado no la olvidarán aquellos que tuvieron la suerte de disfrutarla
in situ. El trío salió a 20 tantos por cabeza. Con
Junakovic de base, el espectacular y saltarín
Karlo Lebo o el talento tapado de
Domagoj Bosnjak en las alas, más la naturalidad anotadora de
Karlo Zganec por dentro, la generación croata es de una profundidad que asusta. Y aún faltan los combos
Jakob Mustapic,
Dominik Herendik (que parece poco a poco se recupera de su grave lesión) o
Lovro Demo. Muchos jugadores que presumiblemente llegarán a la élite. Presentan un equipo largo y a dos chicos, sobre todo Saric, que han dominado los torneos en los que han participado. Teniendo en cuenta su título de hace dos años (sin Hezonja, lesionado) y la gran progresión de la mayoría de componentes del grupo, al completo son posiblemente los máximos favoritos al título.
España (Posible/Mejor quinteto inicial:
Josep Pérez- Javier Marín-Albert Homs-Ililmane Diop-Guillermo Hernangómez).
Aquí sí que me atrevo a pronosticar que el cinco titular será el apuntado. Tampoco arriesgo demasiado. Una de las mejores generaciones juniors españolas en muchos años (en dura pugna con la del año pasado, por la coincidencia de algunos nombres) y diría que el mejor quinteto de la historia de la categoría tras el mítico de los juniors de Oro. Cinco jugadores con proyección ACB, que además son plenamente complementarios y que dotan al equipo de una versatilidad que abarca todos los registros. Por fuera, los tres pequeños pueden generar canastas para sí mismos o sus compañeros.
Josep Pérez pone la genialidad (y el lanzamiento exterior),
Javier Marín la agresividad y facilidad para dividir defensas y
Albert Homs un poco de todo.
El genial talento de Josep PérezPor dentro, ahí sí, quizás la mejor pareja interior de siempre, aunque es debatible si la Felipe Reyes-Germán Gabriel era mejor en su momento. Con el añadido de
Sebastian Sáiz, también la mejor rotación de pívots que se recuerde, aunque ahí si que Antonio Bueno y Pau Gasol quizás decantan la comparación a favor de los chicos de oro. En todo caso,
Ilimane Diop y
Willi Hernangómez (más el saltarín Sáiz) son claramente el juego interior más potente del campeonato. Centímetros, intimidación, rebotes, y una sorprendente capacidad de pase en los dos primeros (tremenda la evolución del pívot madridista en ese sentido) garantizan muchísima producción. Serán una muralla para todos sus rivales.
Un juego interior sin parangón: Willi Hernángomez e Ilimane DiopAdemás, jugadores interesantes como el base malagueño
Alberto Díaz, el delgado escolta
Oriol Paulí (que destacó sobremanera en el Barça campeón de España) y, leña al mono, el interior
Sergio Hernández, que como cuarto pívot es un lujo en esta categoría.
España fue medalla de bronce hace dos años (sin Diop, que aún no se había incorporado al grupo) y hace apenas unos meses ganó el torneo de Mannheim por segunda vez en la historia (adivinad quienes fueron los primeros en hacerlo). Por todo ello, la federación espera/promociona a estos chicos como los nuevos juniors de oro, y junto a Croacia integran el dúo de grandes favoritos.
Turquía (Posible/Mejor quinteto inicial:
Kenan Sipahi-Cedi Osman-Metecan Biersen-Can Yildizli-Mehmet Sanli).
Otro de esos equipos con un quinteto más o menos aproximado, pues la posición de varios de sus jugadores puede bailar debido a su versatilidad. Por talento, la generación que debe tomar el relevo de la fantástica camada del 87 turca. Tienen de todo, especialmente si finalmente
Kenan Sipahi asiste por primera vez a un torneo con su (supuesta) generación. El base, de origen kosovar, es lo que le ha faltado en los últimos torneos a este grupo. Talentoso, de brazos largos, histérico e histriónico, esta versión moderna de Moka Slavnic lleva varios años jugando muchos minutos en primera división con el Tofas. De confirmarse su presencia, será el indiscutible jefe de la selección otomana.
Kenan Sipahi: abrazadme, que soy el jefeLuego está
Metecan Biersen, un típico producto de la escuela turca que han creado Tanjevic-Izic, continuador de la estirpe de los Turkoglu o Preldzic (y antes, Bodiroga). Muy alto para su posición, que en realidad es indefinida debido a su polivalencia y a que le han hecho jugar hasta de base para potenciar su desarrollo, lo tiene todo para ser una estrella europea, aunque ha de ganar consistencia.
Metecan Biersen, un chico para todoPero tras los dos astros, hay más. Mucho más.
Cedi Osman garantiza puntos casi sin despeinarse, y en cualquiera de sus explosiones anotadoras puede decidir un partido.
Can Yildizli me parece uno de los mejores proyectos de esta generación y en Mannheim confirmó su progresión (tremenda su primera mitad frente a España en semis) y
Mehmet Sanli, que en la élite debería ser un ala-pívot, garantiza trabajo interior, talento atlético y capacidad reboteadora. Además,
Tayfun Erulku es otro escolta que ve el aro con mucha facilidad y que perfectamente puede ser titular (el año pasado ya lo era), y
Kartal Ozmirak, que ha sido importante en diversos torneos por la ausencia de Sipahi, tiene mucho nivel para ser el base suplente. Añaden también un apellido famoso que para mí es una incógnita, el del hermanísimo
Kerem Kanter, un cuatro zurdo que juega en high-school y al que no he visto más que en
highlights.
Otro equipo largo, muy joven (muchos de sus puntales son de primer año), que aporta algunos de los jugadores con más futuro del campeonato. Esta vez tienen bases y tiro exterior, su eterno problema, pero adolecen de pívots puros, tradicionalmente su gran arma. En todo caso, un conjunto duro y correoso, que se suele sentir cómodo en carrera, y que fue semifinalista (sin Sipahi) en el Europeo cadete de hace dos años y en el torneo de Mannheim. Candidato, como mínimo, a repetir semifinales.
Serbia: (Posible/Mejor quinteto inicial:
Vasilije Micic-Nikola Radicevic-Mihajlo Andric-Nikola Jankovic- Dusan Ristic).
Para nuestra desgracia, diría que el quinteto tiene mucho más de
mejor que de
posible. Sobre todo, por la duda de la recuperación de
Vasilije Micic. El base del Mega Vizura fue el más destacado en su posición del pasado Europeo (elegido en el quinteto ideal), siendo de primer año y dejando a Nenad Miljenovic en el banquillo. Alto, explosivo, con un enorme dominio de balón, una grave lesión a inicios de la temporada le ha tenido
out todo el año, y no sé si llegará a tiempo para el Europeo. Una lástima, porque era posiblemente el mejor base del 94 de todo el continente y veremos en qué condiciones retorna. Pero como no hay mal que por bien no venga, su ausencia permitió la explosión de
Nikola Radicevic, un base-escolta que siempre había estado a su sombra (y a la de Miljenovic, cuando ambos iban con los de un año más) y que se destapó en Mannheim como un talento de primer nivel, recibiendo el MVP del torneo.

Nikola Radicevic y Vasilije Micic, la cara y la cruz del baloncesto serbio esta temporadaAdemás,
Nikola Jankovic está desaparecido desde que abandonó el FMP al cumplir los 18 años. Segunda mala noticia en caso de confirmarse, pues la pareja interior Jankovic-Ristic debería ser una de las mejores del torneo.
Dusan Ristic, un pívot muy grande del 95 sobrado de talento técnico, en Mannheim ya plantó cara en solitario al demoledor dúo español, llegando a ganarles la partida en diversas ocasiones. Con Jankovic, un jugador quizás más de presente que de futuro, el potencial serbio se incrementa. Pero, como en el caso de Micic, su ausencia fue notablemente suplida por
Nikola Milutinovic, un chico que apunta más recorrido profesional. Aún con las dudas de Micic y Jankovic, la presencia de Radicevic, Ristic, Milutinovic,
Mihajlo Andric, un exterior talentoso y estético que entiende muy bien el juego (formó parte del quinteto ideal de Mannheim) y
Nikola Rebic, base de primer año que era la gran estrella exterior de la generación del 95, ayudados por los complementarios y/o currantes
Doko Salic (otro pívot de 2.10 que añade todavía más centímetros a los serbios)
Nikola Cvorovic y
Marko Guduric, garantiza un equipo muy competitivo; no en vano, fueron finalistas en el mundial oficioso alemán. Con los refuerzos de Micic y Jankovic, aspirantes a lo máximo.
Cabe decir que de todas las selecciones que describo, la serbia es la que constituye una mayor incógnita para mí. El hecho de que en anteriores citas de la promoción del 94 todo girase en torno a Micic y Jankovic hace que me cueste calibrar a algunos jugadores en roles más importantes (sólo les he visto con esa preponderancia en semis y final de Mannheim, además de con sus respectivos clubes en el NIJT de Belgrado); y, pese a que Ristic y Rebic son de sobras conocidos, la selección serbia del 95 decepcionó en el pasado Europeo y no pudieron presentarse a examen en partidos grandes. Pero conociendo la clásica disciplina de los equipos serbios de categorías inferiores, siempre muy duros y trabajados, lo normal es que lleguen lejos en el Europeo.
Lituania: (Posible/Mejor quinteto inicial:
Lukas Lekavicius-Tomas Dimsa-Marius Grigonis-Augustinas Jankaitis- Rokas Gustys).
Sobre el papel, Lituania no tiene nombres tan brillantes como los de otras selecciones. Pero varios motivos hacen que la considere una de las favoritas. Por un lado, son (semi)anfitriones, algo siempre a tener en cuenta, más sabiendo que seguro llenarán las gradas con miles de entusiastas seguidores. Pero no es ese su principal argumento. Este año, tanto
Lietuvos como
Zalgiris han arrasado en los torneos de élite europea. Con la creciente preponderancia del Torneo Junior de la Euroliga, esos campeonatos deben empezar a ser una buena piedra de toque para evaluar potenciales, aunque en el caso lituano también es cierto que sus principales talentos no están desperdigados en diferentes equipos, sino que los dos clásicos acaparan todo, lo que les hace más peligrosos a nivel de club. En el quinteto español, sin ir más lejos, cada uno de sus componentes juega en un equipo distinto. Pero lo cierto es que esa concentración también permite un mayor conocimiento conjunto, pues los principales jugadores de la rotación lituana han disputado muchos minutos juntos.
Y de qué manera. Lietuvos y Zalgiris han desplegado un baloncesto coral que ha demolido a todos sus rivales. Los primeros asombraron en Hospitalet y en la Final Four de Estambul. Los segundos, en Belgrado y casi, casi en Estambul (el KK Zagreb de Saric y Mavra pueden dar fe de ello). Tan sólo el average perdido con el Fehnerbace impidió que los dos equipos lituanos coparan la final. La mezcla en la selección está por ver, pero Lituania va a ser un rival muy difícil de batir. El espectacular
Tomas Dimsa y el tremendo
Marius Grigonis lucharán por ser la mejor pareja de escoltas-aleros del campeonato. Por talento, están a la altura de cualquiera. Eléctrico y saltarín el primero, todo clase y fundamentos el segundo (que hará las delicias de
cheatum6), genuino representante de la escuela lituana más clásica. Ambos buenos tiradores (y gran pasador Grigonis), a su alrededor orbitan un buen montón de jugadores que se adaptan perfectamente a roles específicos.
La agresividad ofensiva de Tomas Dimsa
Marius Grigonis, un talento clásico. Difícil negar su procedencia.Porque Lituania juega muy bien al baloncesto. Fluidez ofensiva, dinamismo, una concepción muy colectiva del juego. Y tiro exterior. Por una vez, y pese al (erróneo) tópico, mucho tiro exterior. Una selección muy
old-school. En
Lukas Lekavicius y
Tomas Galeckas tienen a dos bases cerebrales que hacen que ver jugar al equipo no sea un horror, como en tantas ocasiones ha sucedido en los últimos tiempos. No serán proyectos de la suficiente envergadura como para acabar con la proverbial carestía de bases lituana, pero a este nivel rinden sobradamente. La potencia del
mini-Kleiza Edvinas Seskus y el delicioso tiro exterior de
Tautvydas Jodelis y
Justas Tamulis (tirador compulsivo) añaden mordiente al perímetro lituano. En el juego interior,
Augustinas Jankaitis (MVP del torneo de Hospitalet) y
Rokas Gustys aseguran trabajo sucio y rebote, ayudados por
Alvydas Zarskus o
Denis Kristinin.
Hace dos años, realizaron un pésimo inicio de campeonato en el Europeo cadete, perdiendo 4 de sus primeros 5 partidos. Luego, por sorpresa, alcanzaron la final, donde fueron avasallados por Croacia. Parecían enanitos al lado de Saric. Pero la progresión de Dimsa y Grigonis ha sido exponencial. El juego es el principal aval lituano. Por el contrario, su escasez de centímetros les puede pasar factura ante equipos como España o Serbia. Con todo, me parecen un equipo candidato a todo.
Y eso, entre las selecciones que aspiran claramente a la medalla de oro. Hay otros focos de interés: un clásico como
Francia (eliminada por España por un solo punto en los cuartos de hace dos años) pondrá sobre la mesa su habitual poderío físico;
Moham Jaiteh ya mostró sus credenciales en el Europeo Junior del año pasado. La siempre misteriosa
Rusia suele llevar a jugadores que anteriormente nunca han participado en competiciones internacionales (aunque cada vez menos). En
Ucrania,
Volodimir Gerun seguro que andará entre los mejores jugadores interiores del campeonato. Si hasta en
Bulgaria (sí, en Bulgaria), encontramos uno de los principales atractivos del torneo en
Aleksandar Vezenkov, para mí el mejor jugador del Europeo cadete del año pasado junto a Hezonja, un alero de 2.04-2.05 con un excelente tiro exterior, que además rebotea y asiste con mucha naturalidad.. Leí el año pasado que Grecia lo quería nacionalizar, y bien que vale la pena.
Y es una lástima que el que
Montenegro no esté en División A nos prive de
Nikola Ivanovic, el extraordinario base que tan buena impresión dejara en el sub20 de Bilbao siendo apenas junior de primer año, o
Milovan Draskovic, que suena para el Barça del año que viene. También hubiese sido muy interesante ver jugar al
bosnio Dejan Todorovic (del Unicaja) contra gente de su edad, pues es uno de los principales prospects de esta generación.
En fin.
No estaría mal que este fuese el hilo para seguir el torneo, ¿no?