Contador de películas 2020
La vida al margen del deporte (la hay)

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Bundy
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Re: Contador de películas 2020

por Bundy » 02 Jun 2020, 23:09

No me refería a esto. Me refería a que sé de ella, pero jamás la he visto más allá de las típicas escenas que colaban en sus días, y de Brian de Palma me atraen ante otras cosas como Body Double o Femme fatale.

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crespo
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Re: Contador de películas 2020

por crespo » 03 Jun 2020, 08:22

Buena impresión, aunque sin llegar al 7,5 de media que le ponen en Filmaffinity, con «Misery». Tremenda actuación de Kathy Bates, y un James Caan en un papel completamente distinto al que lo hubiéramos catalogado, mucho más calmado y reflexivo. Los dos consiguen que la película funcione cuando la premisa telefilmera pone en riesgo el resultado casi a cada momento, jugando ambos a establecer una doble cara que van cambiando de continuo y haciendo que el caserón ese acabe por resultar desasosegante.

El epílogo en el restaurante acaba por sacarte una sonrisa helada, sobre todo porque Bates –que tiene un apellido que es un hallazgo para estas películas– luce con su propio esplendor solo con asomar.

Nada mal.
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GIPSY KING

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clorobuldo
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Re: Contador de películas 2020

por clorobuldo » 03 Jun 2020, 09:47

Bundy escribió:No me refería a esto. Me refería a que sé de ella, pero jamás la he visto más allá de las típicas escenas que colaban en sus días, y de Brian de Palma me atraen ante otras cosas como Body Double o Femme fatale.



No me gusta ninguna.

De él me gusta mucho Atrapado por su pasado (Carlito's way).
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Hay_sinla
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Re: Contador de películas 2020

por Hay_sinla » 05 Jun 2020, 15:51

DEP Iván Aledo
Ya va tomando el camino su arambol.
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crespo
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Re: Contador de películas 2020

por crespo » 06 Jun 2020, 11:18

Revisión accidental de "Los ángeles de Charlie" protagonizada por Lucy Liu, Drew Barrimore y Cameron Diaz. Lo mejor que se puede decir es que parece que se lo pasaron pirata haciendo el ganso en el rodaje. Porque no hace falta decir que la peli no vale un cagarro, incluyendo a un Bill Murray pasando el cazo.

Supongo que la última versión, por no hablar de la secuela que hicieron con Demi Moore de mala, es igual de putamiérdica, o prima hermana.

Hasta luego...
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GIPSY KING

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Bundy
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Re: Contador de películas 2020

por Bundy » 06 Jun 2020, 11:46

166.-Scarface, el terror del hampa (Howard Hawks, 1932) – 9,75
Empecemos por lo primero. ´Me acojoné al ver la cara del actor porque recordé Abraham Lincoln sin querer. La película de Griffith me pareció un biopic terrible, por lo que temía que ese mala caracterización lo arruinase todo. Y por suerte, no, en absoluto: es un tesoro que merece estar en el canon y entre lo mejor del pre-Code, como también lo están películas como Frisco Jenny que es otra joya indiscutible.
El personaje parodia de Al Capone por suerte está enfrentado con una mezcla entre camorrismo y sicopatía, algo que creo que funciona de perlas con cómo está la película diseñada. Los asesinatos mostrados en pantalla son siempre aprovechando los claroscuros en contraposición al lujo y al placer, bien iluminados y mostrando el falso esplendor de su época. Casi siempre se asesina fuera de plano, o bien Hawks filma las sombras de los personajes, o bien pasan de sopetón (aprovechando las muertes y reyertas de los coches). No hay una muerte difícil y dura como en una película de Lang, o como tampoco sangre y exhibicionismo de la violencia, sino que la única violencia y muertes que vemos en primer plano y de forma brusca y más emocional suceden con todas las muertes alrededor de Tony Camonte y ni así, pues hay alguna rodada fuera de plano. Por otro lado, es curioso que esta película sea mucho más pausada que las películas posteriores de Hawks hasta que se sucede el giro final y se precipita todo por la borda, pero eso se basa en la escritura de guion y en la planificación, y como todos los elementos se configuran para plantar semillas que se van recogiendo en las escenas más notorias de la película. Quizá la parte de los policías (como todo el mensaje de la película en sí) me resulte el único borrón, pero por suerte el resto se pasa tanto como un tiro y todo está tan bien pensado que es imposible no aplaudir ante tan buen trabajo.

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Genjuro
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Re: Contador de películas 2020

por Genjuro » 06 Jun 2020, 12:43

335. Hikô shôjo (Kirio Urayama, 1963) - 7,5

Loa dos enamorados que protagonizan este film son jóvenes en estado de rebeldía, que tratan de canalizar su inconformismo con la situación en la que viven, con la negligencia familiar en el caso de ella, o la hipocresía del hermano metido a político en el caso de él. Sobretodo para ella, esa relación supone una esperanza, una luz en un mundo poco acogedor. El retrato de Urayama es cálido, construyendo personajes con densidad humana que tienen sus defectos pero también mucha fuerza interior. Su periplo está mostrado con sensibilidad y un gran manejo del tono, que sólo resulta un poco forzado en el tramo final, cuando la emotividad se acentúa. La puesta en escena está realmente bien, con una excelente planificación que siempre parece deparar una acertada secuencia de imágenes.


336. Samorastniki (Igor Pretnar, 1963) - 7

Aunque todo gire alrededor de una historia de amor imposible, entre el heredero de una casa señorial y una sirvienta, hay muy poco romance en esta película. Más bien busca reflejar un estado de la cosas en el cual el clasismo impone su (in)justicia a los individuos, mientras que la mujer se erige en ejemplo de entereza y dignidad. Las intenciones son tan cristalinas (a veces demasiado obvias, como en el cierre del film) como lo es el reparto de roles entre los personajes, quizás salvo por el heredero, que no puede renunciar a su amada ni romper con su familia, viviendo prisionero de la angustia. Dicho planteamiento no resulta maniqueo por la estilización del film, por su poca voluntad naturalista. Al contrario, se trata de una obra oscura, con ramalazos de expresionismo en la iluminación de algunas escenas, y estática, cuyos personajes están vaciados de vitalidad, como si quisiera reflejar el inmovilismo del mundo que retrata. Y de hecho, los mejores hallazgos de montaje expresan antes ideas que movimiento.


337. Un drôle de paroissien (Jean-Pierre Mocky, 1963) - 6

Simpática comedia sobre un hombre de familia aristocrática en la ruina que, ante el desdoro que les supone trabajar, cree recibir una señal del cielo para proveerse del cepillo de las iglesias. La película tira de ironía con el concepto de clase, con el trabajo o con la religión, y en su mayor parte desarrolla un juego del gato y el ratón con la policía. No hay nada memorable a nivel estético pero es efectiva.


338. Hud (Martin Ritt, 1963) - 6

El componente moral en esta historia de ganaderos está muy marcado, y el conflicto se despliega a través de tres generaciones: el viejo propietario, persona de principios, su hijo que sólo busca su propio placer, y el joven nieto del primero y sobrino del segundo, todavía influenciable y en fase de formación de carácter. El planteamiento y los antagonismos terminan siendo demasiado básicos y evidentes, dispuestos además en interpretaciones poco sutiles de exagerado acento texano (mención especial para Paul Newman, que mata a su personaje a base de "método"). Por otro lado, el film es muy sólido a nivel de narrativa visual y retrata con acierto uno de esos pequeños mundos de frágil existencia y aroma terminal.


339. La noia (Damiano Damiani, 1963) - 7

Adaptación de la novela homónima de Moravia, nos cuenta la relación de un joven de acaudalada familia con una chica de espíritu libre. Ésta sería una suerte de femme fatale bajo la moral burguesa, pero en realidad es la incapacidad del protagonista (y de su predecesor) para controlarla, para dominarla según las convenciones patriarcales y de clase, lo que le hace cortocircuitar y aflorar ese verdadero carácter burgués que trata de esconder tras una fachada de pretensiones bohemias. Los espacios que transita la película transmiten con precisión las características de los personajes, y pienso que Damiani acierta dándole cierta ligereza a una obra que genera angustia existencial en su protagonista, con una puesta en escena fluida de la que es buena muestra el plano de cierre, un movimiento elaborado que remite a otro previo, pero resuelto sin afectación y que sólo en última instancia, con un sencillo giro de cabeza, deja el poso de angustia y amargura que pretende el film.


340. Shin Zatôichi monogatari (Tokuzo Tanaka, 1963) - 6

Las andanzas de Zatôichi le llevan a reencontrarse con su maestro, que demuestra serlo más de habilidades con la katana que de integridad moral. Esta tercera entrega de la saga abunda especialmente en el trágico destino de su protagonista, de alguna forma condenado a seguir matando en un mundo lleno de injusticia, sacrificando la posibilidad de una felicidad convencional. Aunque decide casarse con la hermana pequeña del maestro, a resultas de su experiencia, coherentemente esquivará cualquier posibilidad de compromiso en el resto de la saga (una circunstancia típica de los superhéroes). Así, se trata de uno de los episodios más sobrios, con menos comedia y menos exhibicionismo, dominado por un tono sombrío, también uno de los más satisfactorios.


341. Jak byc kochana (Wojciech Has, 1963) - 6,5

Una mujer que vuela a París rememora su relación con un actor del que estaba enamorada, y cómo le escondió de los alemanes durante la guerra. La amargura y el desencanto dominan un relato en el cual heroísmo y sacrificio se ponen en cuestión y engendran curiosas paradojas. Y en el fondo, superando el contexto bélico, el film evidencia la esterilidad de la entrega no correspondida a otra persona.


342. Les abysses (Nikos Papatakis, 1963) - 5

Basado en el notorio caso de las hermanas Papin sucedido en 1933, Papatakis parece poco interesado por recrear lo que de verdad sucedió, sino que erige una escenario de violencia y locura, un suerte de manicomio en el que subyace el enfrentamiento de clase, las miserias burguesas y la explotación de las capas humildes de la sociedad. Toda su deriva grotesca, que tiene mucho de teatral por esa unidad de espacio que es la casa, también por su concentración temporal, e incluso por la puesta en escena, me deja bastante indiferente. Es una obra que se mueve voluntariamente entre lo ridículo y lo inquietante, para mejor o para peor.


343. La terraza (Leopoldo Torre Nilsson, 1963) - 6,5

El conflicto de clase anida en sustrato de este film argentino, en el que un grupo de jóvenes acomodados y antisemitas pasa la jornada en la piscina de una azotea. Allí se rebelan espúreamente contra la autoridad, sus padres, sin mayor objetivo que dar algún sentido a su inane ociosidad (en 2020 se darían una vuelta por Núñez de Balboa). El contraste lo ofrece la niña infatigable que hace mandados para todo aquel que quiera, siempre buscando la propina que ahorrar para en el futuro montar un negocio. El clasismo capitalista queda así trazado en un arco narrativo que en su clímax se abre a una lectura comunitaria a través de los planos de los edificios de Buenos Aires. Con una cámara que se acerca a sus cuerpos, a sus emociones y sus deseos lúbricos, el film se entrega en buena medida a las dinámicas de estos jóvenes y consigue empatizar con ellos al tiempo que revela sus miserias, de manera que no da impresión de ponerse por encima de los personajes.


344. Whistle Stop (Boris Barnet, 1963) - 6,5

Curiosamente esta es otra película con niños trabajadores, sólo que desde el otro lado del Telón de Acero las cosas se ven de otra manera, y el trabajo santifica. El protagonista es un académico que va a descansar a un kholjos para aprovechar la tranquilidad rural cultivando su pasión por la pintura, pero con la persuasión de dos niños y demás vecinos termina haciendo todo tipo de trabajos. Obra ligera y luminosa, sin embargo nunca descuida las formas Como suscede en otros films de Barnet, la calidez de la mirada es reparadora, y hace de esta simpática comedia una experiencia muy entrañable.


345. Jinsei gekijô: Hishakaku (Tadashi Sawashima, 1963) - 6,5
346. Jinsei gekijô: Zoku Hishakaku (Tadashi Sawashima, 1963) - 6,5

Estrenadas con dos meses de diferencia, no es exactamente una película cortada en dos para salvar su larga duración, o al menos está estructurada de manera que el cierre de la primera parte ya le da una unidad totalizadora al film. En todo caso, si bien nos encontramos ante una de las innumerables muestras del cine yakuza de la Toei, no se trata de otra más, sino que está entre los ejemplos más notables que he visto. En realidad se trata de una historia de amor, entre un honorable y solitario yakuza y una prostituta de la que está enamorado y con la cual acaba de huir. Durante todo el film, el sentido del deber y del honor yakuza entra en conflicto con su relación con la chica y su deuda moral con ella, que siempre acaba relegada en el orden de prioridades, y de ahí el sentido trágico de la historia. Me parece muy acertado el ritmo del film, cómo se detiene para explorar los sentimientos de los personajes, pero también como realza estos conflictos a través de la composición y la luz, que da mucha expresividad a los rostros (SPOILER: la escena de la agonía de la chica me pareció muy destacable).


347. Un roi sans divertissement (François Leterrier, 1963) - 6

Curiosa película, una especie de policiaco de época en el invierno montañoso, progresivamente psicológico, hasta hacerse existencialista. Un procurador hace llamar a un capitán para investigar la desaparición de una chica en un pueblo, y en las pesquisas de éste se va produciendo un proceso identificador con el posible asesino. Es una cuestión que se plantea ya desde el principio, la posibilidad de que dentro de cada uno se encuentre un criminal en potencia. Los paisajes nevados, en los cuales se enseñorea Leterrier con total intención, proporcionan un marco abstractivo que favorece ese movimiento interior, la pérdida de asideros ante la locura o quizás una retorcida lucidez.


348. This Sporting Life (Lindsay Anderson, 1963) - 6,5

Título característico del Free Cinema (de hecho produce Karel Reisz), protagonizado por un no menos característico angry young man de esos que frecuentaban los films del mencionado movimiento. Es un personaje de pocas luces, agresivo, que sufre una permanente incomodidad cuya causa no termina de identificar. Minero de profesión, sus habilidades como jugador de rugby le llevan a un simulacro de estatus social que sólo termina evidenciando un status quo de clasismo y explotación, algo que él mismo pretende reproducir con la viuda que le aloja, un acto de posesión por un lado, de importancia y de suscitar dependencia por otro. A Richard Harris se le va un poco la mano a veces y acaba moviéndose por coordenadas similares a las de Brando en algunas escenas, pero la película nunca pierde la compostura visual, esa preocupación por los rostros y las miradas, al tiempo que nos ofrece una lección de cómo filmar el rugby.


349. Il maestro di Vigevano (Elio Petri, 1963) - 6,5

Comedia con el gran Alberto Sordi como humilde profesor de escuela incapaz de contentar y controlar a su mujer, que aspira a una vida más desahogada y ve en la industria del calzado que domina la ciudad una manera de progresar económicamente. Las tentaciones del desarrollismo económico se topan así con una tradición conservadora que rezuma su labor docente. Su trabajo parece tan mecánico como el de una obrero, recurre al castigo físico, se muestra sumiso a la jerarquía y le niega a su mujer la posibilidad de escapar de su rol de ama de casa. Su torpeza y pueril orgullo están muy bien reflejados por un Sordi que se maneja con soltura en la frontera de la caricatura. La película es generosa en sus andanadas y reparte a todo el mundo, pero quizás no siempre acumula situaciones igual de fluidas y divertidas.


350. Un singe en hiver (Henri Verneuil, 1962) - 5

Gabin y Belmondo interpretan a sendos personajes especulares en diferentes momentos vitales, ambos náufragos de un pasado supuestamente glorioso e inequívocamente idealizado, que abogan por su derecho a reivindicarlo y revivirlo a través del alcohol. En realidad es su manera de escapar de la grisura del cotidiano presente, de la vida normalizada, como una reivindicación de los sueños y la fantasía, aunque en buena medida resulte estéril. El problema es que esta dinámica se muestra a través de reiterativos excesos verbales y gestuales, y no me parece que la película nos transporte nunca más allá de cierto histrionismo cuando se pone a ello, y ya sin entrar en la derivada de la hija del personaje de Belmondo, que tal y como está tratada queda un poco pegote.


351. Alleman (Bert Haanstra, 1963) - 6

Un retrato documental de la sociedad holandesa que pone el foco en rutinas, costumbres, ciclos vitales, en el carácter comunitario pero también individual de los habitantes de los Países Bajos. Dentro del variado interés de cada bloque temático, destaca la labor de montaje (aunque no siempre para hacer el bien; léase el montaje paralelo entre el concurso canino y de belleza femenina), que le da al film un ritmo y una continuidad narrativa muy lograda.


352. Ninja hicho fukuro no shiro (Eiichi Kudô, 1963) - 6,5

Basado en la novela de Ryotaro Shiba que también adaptaría Masahiro Shinoda en 1999 con notable resultado, la historia desarrollada a finales del siglo XVI trata del intento de venganza de elementos supervivientes del clan Iga contra Toyotomi Hideyoshi, en realidad jugando con los mismos hechos históricos sobre los que se planteó la saga Shinobi no mono. Como no puede ser de otra manera en un film de ninjas, los complots están a la orden del día, y los personajes terminan siendo peones de intereses más o menos oscuros en las altas esferas del poder. Y como es típico en el cine japonés de época, el sentido del deber entra en conflicto con los deseos legítimos (y los no tanto) de alcanzar una relativa felicidad en la vida cotidiana. Esa parte está muy bien desarrollada entre el protagonista y una ninja enemiga. La película no luce tan estilizada como obras posteriores de Kudô y a veces evoluciona de manera un poco abrupta, pero es difícil no dejarse enganchar por la agilidad narrativa con la cual se dirimen las fidelidades de los personajes.


353. Goyûman-nin no isan (Toshirô Mifune, 1963) - 6

La única película dirigida por Mifune es esta estimable cinta de aventuras en la cual él mismo interpreta a un antiguo oficial que es obligado a volver a las Filipinas para mostrar a un grupo de rufianes dónde se esconde un tesoro que dejó allí el ejército nipón tras la derrota en la Segunda Guerra Mundial. Servido como un homenaje a los fallecidos, un responso por la derrota, la cuestión de la humanidad acaba siendo el eje argumental del film, aunque en mi opinión falta desarrollar a los personajes y los cambios que se operan en ellos. La lucidez queda reservada para el cierre, que de alguna manera constata lo irreparable e inútil para el común de los mortales de la tragedia bélica. El film se queda un poco a medio hervir tanto como aventura física como psicológica, o quizás en un complicado e indefinido punto intermedio entre ambas, pero Mifune cumple con solvencia en su labor narrativa.


354. America, America (Elia Kazan, 1963) - 7

Kazan se inspira en su propia historia familiar para trazar una epopeya de la emigración a la Tierra de las oportunidades. El recorrido es a menudo penoso, pero casi lo es más el cambio que se opera en el protagonista, un joven risueño que debe convertirse en poco menos que una alimaña para salir adelante y cumplir su objetivo. Ahí es donde se percibe toda la dimensión de la tragedia, esa intimidad individual que es la que paradójicamente hace grande un film ya de por sí de gran formato. Por el camino también sufre el espectador, especialmente en una floja primera hora de opresores y oprimidos, truhanes y corderos; pero al menos sirve de cimiento sobre el que construir todo el desarrollo posterior.


355. Karbid und Sauerampfer (Frank Beyer, 1963) - 6

Una comedia muy simpática sobre un hombre que quiere llevar unos barriles de carburo hasta Dresde recién acabada la guerra en 1945 para poder reconstruir la fábrica de cigarrillos en la que trabajaba. El periplo se convierte así en una aventura episódica con algunas trazas de road movie. Sin trivializar, es cierto que el escenario postbélico está un poco edulcorado (desactivado del menor sentido trágico), pero el film termina glosando bastantes circunstancias propias del momento, incluyendo el movimiento hacia el Oeste. Beyer nunca se ha distinguido por una especial estilización en su labor de dirección, y aquí no es diferente, donde apuesta por la ligereza funcional e incluso tira de tics visuales típicamente humorísticos como la cámara rápida.


356. Muriel (Alain Resnais, 1963) - 6,5

Resulta llamativo y por supuesto muy significativo que el título de este film sea el nombre de un personaje que no aparece en pantalla en ningún momento, de quien oímos vaguedades que sólo nos permiten intuir unos pocos detalles de su suerte. El film está imbuido de medias palabras, recuerdos un tanto etéreos cuando no contradictorios, personajes inquietos, sin objetivo aparente, traumatizados por alguna cuestión, que parecen descomponerse y reconstruirse a cada escena (muy Resnais, muy Nouveau roman). La Guerra de Argelia (de alguna manera también enlazada con la Segunda Guerra Mundial) parece ser el trasfondo de esa psicosis que vemos en pantalla, y que Resnais materializa a través de un furioso montaje que nos lleva de una escena a otra de manera tan cortante como frenética.


357. The Killers (Don Siegel, 1964) - 6,5

Una nueva adaptación del relato corto de Hemingway tras el maravilloso clásico del noir que ofreció Robert Siodmak casi un par de décadas antes. Desde luego, la versión de Siegel tiene su propia personalidad, ya alejada de la estética del cine negro, ambientada en buena parte en el mundo de las carreras y de hecho en una película de intensos colores que a veces parece jugar con lo camp. Brilla con luz propia una espectacular Angie Dickinson perpetuando el rol de femme fatale más clásico, y Lee Marvin como asesino anti-héroe. La narración funciona como un reloj en esta especie de teatro de la avaricia (y no necesariamente pecuniaria).


358. Gangsterzy i filantropi (Jerzy Hoffman & Edward Skórzewski, 1963) - 6,5

Una comedia en forma de díptico en la cual unos (supuestos) delincuentes se enfrentan a la justicia y nos ofrecen el relato de los hechos de los que son acusados. Así, la primera mitad se revela como una heist movie, la preparación y ejecución de un atraco perfecto dirigido por una preclara mente criminal. Sabiendo de antemano que en algún momento han fallado, la narración juega con esa expectativa (como en la hilarante escena del contestador automático) y la ironía subyace en todo momento. Una ironía que se hace todavía mucho más palpable en el segundo tramo, en el cual un científico que es despedido de su empleo acaba confundido por un inspector de sanidad en un local de restauración, recibiendo por ello un soborno, de manera que termina abonando esa confusión como nuevo (y muy lucrativo) medio de vida, en lo que diría que es una velada crítica al sistema. Esta segunda parte me parece menos compacta que la primera, pero en ocasiones luce particularmente su labor de montaje (con un divertido uso musical).


359. L'amour à la mer (Guy Gilles, 1964) - 7

Un hermoso film sobre personajes que buscan, que esperan, que dudan, que tratan de gestionar la intensidad emocional de su juventud mientras disciernen objetivos vitales. Se trata en particular de una pareja que vive separada, ella en París, muy enamorada, mientras él termina su servicio militar en Brest, entre escarceos amorosos y la camaradería de otro joven de pasado errático que aspira a ser periodista. El film combina el blanco y negro, más centrado en los personajes, con el color, que trabaja los planos de situación y descriptivos, particularmente abundantes. Esto suma a la sensación errática y de dispersión que transmite la película, un poco al hilo de la circunstancia vital de los personajes. Tampoco es que Gilles parezca sentirse demasiado cómodo en la pura narración, ni siquiera en los diálogos entre los personajes, mientras que las escenas epistolares, el recurso a la voz en off, le sienta bastante mejor a unas imágenes de belleza individual, a veces evanescentes pero de llamativa viveza cromática, como reflejando una intensidad emocional inevitablemente efímera.


360. La calda vita (Florestano Vancini, 1964) - 6

La historia de maduración de una chica, sintetizada en una escapada de fin de semana a una isla en compañía de dos chicos y durante la cual hace aparición un cuarentañero. La tensión entre el juego, el espíritu juvenil, y la seriedad del deseo y las emociones exacerbadas acaba dando lugar a ese final de "la calda vita", por hacer referencia al título, de una inocencia que quizás ya no era tal, cuya pretensión forma parte del mismo juego. La historia está significativamente enmarcada por dos eventos que tiene que a su hermana mayor como protagonista, una especie de espejo en el que verse potencialmente, a sus ojos y quizás también a los ojos de la sociedad. Su condición de elemento sexual en el universo masculino del que se rodea está destacada, como a la postre también su independencia. La pena es que los personajes se sienten un poco mecánicos, como si estuvieran mediatizados por unos roles demasiado predeterminados. Por contra la puesta en escena luce a buen nivel, tanto en las distancias cortas como en cada momento que aprovecha el elemento geográfico en el que se desenvuelven los personajes.


Un saludo.

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Martin Eden
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Re: Contador de películas 2020

por Martin Eden » 09 Jun 2020, 17:12

Que sorpresa Jojo Rabbit, vaya peliculón. Muy disfrutona y original, y por supuesto bastantes risas. Sam Rockwell está cojonudo.

La verdad que este año el nivel de los Oscars ha sido altísimo, hasta las pelis de relleno han sido buenísimas. Hasta me estoy pensando si ver Mujercitas e Historia de un matrimonio, dos películas que a priori me llaman 0.
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clorobuldo
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Re: Contador de películas 2020

por clorobuldo » 09 Jun 2020, 18:13

Bundy escribió:166.-Scarface, el terror del hampa (Howard Hawks, 1932) – 9,75
Empecemos por lo primero. ´Me acojoné al ver la cara del actor porque recordé Abraham Lincoln sin querer. La película de Griffith me pareció un biopic terrible, por lo que temía que ese mala caracterización lo arruinase todo. Y por suerte, no, en absoluto: es un tesoro que merece estar en el canon y entre lo mejor del pre-Code, como también lo están películas como Frisco Jenny que es otra joya indiscutible.
El personaje parodia de Al Capone por suerte está enfrentado con una mezcla entre camorrismo y sicopatía, algo que creo que funciona de perlas con cómo está la película diseñada. Los asesinatos mostrados en pantalla son siempre aprovechando los claroscuros en contraposición al lujo y al placer, bien iluminados y mostrando el falso esplendor de su época. Casi siempre se asesina fuera de plano, o bien Hawks filma las sombras de los personajes, o bien pasan de sopetón (aprovechando las muertes y reyertas de los coches). No hay una muerte difícil y dura como en una película de Lang, o como tampoco sangre y exhibicionismo de la violencia, sino que la única violencia y muertes que vemos en primer plano y de forma brusca y más emocional suceden con todas las muertes alrededor de Tony Camonte y ni así, pues hay alguna rodada fuera de plano. Por otro lado, es curioso que esta película sea mucho más pausada que las películas posteriores de Hawks hasta que se sucede el giro final y se precipita todo por la borda, pero eso se basa en la escritura de guion y en la planificación, y como todos los elementos se configuran para plantar semillas que se van recogiendo en las escenas más notorias de la película. Quizá la parte de los policías (como todo el mensaje de la película en sí) me resulte el único borrón, pero por suerte el resto se pasa tanto como un tiro y todo está tan bien pensado que es imposible no aplaudir ante tan buen trabajo.


Spoiler, spoiler, spoiler, spoiler

Hay tres escenas imperdibles.

La matanza de los siete, aludiendo a la matanza de San Valentín, con sus muertes vistas a través de sus sombras.

La muerte de su amigo y sicario, como se le quedan las monedas sostenidas en el aire,por la sorpresa.

Cuando al ir poniendo las planchas de acero para blindar su casa y hacer frente a la policía, rebotan las balas y matan a su hermana.

La parte final es todo fatalidad.

Es una obra maestra, muy superior a la de De palma.

Fin de los spoilers.
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Bundy
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Re: Contador de películas 2020

por Bundy » 09 Jun 2020, 19:13

clorobuldo escribió:
Bundy escribió:166.-Scarface, el terror del hampa (Howard Hawks, 1932) – 9,75
Empecemos por lo primero. ´Me acojoné al ver la cara del actor porque recordé Abraham Lincoln sin querer. La película de Griffith me pareció un biopic terrible, por lo que temía que ese mala caracterización lo arruinase todo. Y por suerte, no, en absoluto: es un tesoro que merece estar en el canon y entre lo mejor del pre-Code, como también lo están películas como Frisco Jenny que es otra joya indiscutible.
El personaje parodia de Al Capone por suerte está enfrentado con una mezcla entre camorrismo y sicopatía, algo que creo que funciona de perlas con cómo está la película diseñada. Los asesinatos mostrados en pantalla son siempre aprovechando los claroscuros en contraposición al lujo y al placer, bien iluminados y mostrando el falso esplendor de su época. Casi siempre se asesina fuera de plano, o bien Hawks filma las sombras de los personajes, o bien pasan de sopetón (aprovechando las muertes y reyertas de los coches). No hay una muerte difícil y dura como en una película de Lang, o como tampoco sangre y exhibicionismo de la violencia, sino que la única violencia y muertes que vemos en primer plano y de forma brusca y más emocional suceden con todas las muertes alrededor de Tony Camonte y ni así, pues hay alguna rodada fuera de plano. Por otro lado, es curioso que esta película sea mucho más pausada que las películas posteriores de Hawks hasta que se sucede el giro final y se precipita todo por la borda, pero eso se basa en la escritura de guion y en la planificación, y como todos los elementos se configuran para plantar semillas que se van recogiendo en las escenas más notorias de la película. Quizá la parte de los policías (como todo el mensaje de la película en sí) me resulte el único borrón, pero por suerte el resto se pasa tanto como un tiro y todo está tan bien pensado que es imposible no aplaudir ante tan buen trabajo.


Spoiler, spoiler, spoiler, spoiler

Hay tres escenas imperdibles.

La matanza de los siete, aludiendo a la matanza de San Valentín, con sus muertes vistas a través de sus sombras.

La muerte de su amigo y sicario, como se le quedan las monedas sostenidas en el aire,por la sorpresa.

Cuando al ir poniendo las planchas de acero para blindar su casa y hacer frente a la policía, rebotan las balas y matan a su hermana.

La parte final es todo fatalidad.

Es una obra maestra, muy superior a la de De palma.

Fin de los spoilers.


:todos a botar:
Las dos últimas secuencias me encantan, pero sin todo lo que viene atrás montándose una sobre otra la película no resaltaría. Vaya, que coincido: es una de las grandes películas de la década y del género sin discusión.

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clorobuldo
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Re: Contador de películas 2020

por clorobuldo » 09 Jun 2020, 23:57

Ya que hablas de Lincoln te recomiendo el joven Lincoln, de john Ford, con un gran Henry Fonda.
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Simpkins
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Re: Contador de películas 2020

por Simpkins » 10 Jun 2020, 00:04

Martin Eden escribió:Que sorpresa Jojo Rabbit, vaya peliculón. Muy disfrutona y original, y por supuesto bastantes risas. Sam Rockwell está cojonudo.

La verdad que este año el nivel de los Oscars ha sido altísimo, hasta las pelis de relleno han sido buenísimas. Hasta me estoy pensando si ver Mujercitas e Historia de un matrimonio, dos películas que a priori me llaman 0.


Dale una oportunidad a Historia de un matrimonio. Solo por el modo en que plantea toda la pelicula en su comienzo ya te habra merecido la pena.
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Martin Eden
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Re: Contador de películas 2020

por Martin Eden » 10 Jun 2020, 14:13

Simpkins escribió:
Martin Eden escribió:Que sorpresa Jojo Rabbit, vaya peliculón. Muy disfrutona y original, y por supuesto bastantes risas. Sam Rockwell está cojonudo.

La verdad que este año el nivel de los Oscars ha sido altísimo, hasta las pelis de relleno han sido buenísimas. Hasta me estoy pensando si ver Mujercitas e Historia de un matrimonio, dos películas que a priori me llaman 0.


Dale una oportunidad a Historia de un matrimonio. Solo por el modo en que plantea toda la pelicula en su comienzo ya te habra merecido la pena.

Si tiene buena pinta pero tb tiene apunta dramón importante y muy intenso, al menos por las imágenes que vi. Y la verdad que ahora mismo me apetecen 0 los dramones. Aunque supongo que en algún momento la acabaré viendo.

Por cierto veo que con Mujercitas no me animas a verla, es que no la viste o que hago bien en pasar de ella? :D
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Simpkins
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Re: Contador de películas 2020

por Simpkins » 10 Jun 2020, 14:17

Martin Eden escribió:
Simpkins escribió:
Martin Eden escribió:Que sorpresa Jojo Rabbit, vaya peliculón. Muy disfrutona y original, y por supuesto bastantes risas. Sam Rockwell está cojonudo.

La verdad que este año el nivel de los Oscars ha sido altísimo, hasta las pelis de relleno han sido buenísimas. Hasta me estoy pensando si ver Mujercitas e Historia de un matrimonio, dos películas que a priori me llaman 0.


Dale una oportunidad a Historia de un matrimonio. Solo por el modo en que plantea toda la pelicula en su comienzo ya te habra merecido la pena.

Si tiene buena pinta pero tb tiene apunta dramón importante y muy intenso, al menos por las imágenes que vi. Y la verdad que ahora mismo me apetecen 0 los dramones. Aunque supongo que en algún momento la acabaré viendo.

Por cierto veo que con Mujercitas no me animas a verla, es que no la viste o que hago bien en pasar de ella? :D


No la vi, no me llama nada tampoco. Si algun dia a la parienta le toca escoger la tengo ahi como mal menor. :P
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Iñigo
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Re: Contador de películas 2020

por Iñigo » 10 Jun 2020, 14:18

"Jojo Rabbit" es una maravilla.

enepi
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Re: Contador de películas 2020

por enepi » 10 Jun 2020, 16:14

A mi Jojo Rabbit me gusto pero me parecio irregular. Empieza muy potente y luego se va desinflando poco a poco, incluidos algunos momentos donde tiene cosas poco creibles (por decirlo de alguna manera, que ya se que es una parodia y tal)
Ya esta a la venta "La mujer que visitaba su propia tumba. Una Historia de Manchukuo", una parte desconocida de la historia Segunda Guerra Mundial y Japon

https://dokodemodoorblog.com/2019/10/26 ... pia-tumba/

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Genjuro
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Re: Contador de películas 2020

por Genjuro » 22 Jun 2020, 02:22

361. Smrt si rika Engelchen (Ján Kadar & Elmar Klos, 1963) - 6,5

Un hombre herido cuando trataba de eliminar a un oficial nazi rememora durante su convalecencia en el hospital su experiencia reciente como partisano. El relato es mucho más traumático que heroico y nos muestra la guerra como un escenario en el que tomar decisiones terribles y del que lo normal es salir herido. De hecho, su propia parálisis, aunque sea producto de una bala, funcionaría también como somatización de su estado emocional. El film consigue mantener una tensión constante sin tener que recurrir a demasiadas escenas de acción y navega con habilidad entre ambas líneas temporales (aunque se le va un poco la mano con algunos de los montajes visuales).


362. Jûsan-nin no shikaku (Eiichi Kudo, 1963) - 6,5

La primera entrega de lo que se daría en llamar la Trilogía de la Revolución Samurái guarda un gran parecido estructural y en formas visuales con las otras dos, Dai satsujin y Ju-ichinin no samurai. Las tres nos muestran a un grupo de samuráis confabulados para acabar con algún pérfido alto cargo en misiones de las que saben que no saldrán con vida. Las tres trabajan el trasfondo político evidenciando las miserias de un sistema de jerarquía y obediencia basado en una comprensión hipócrita del honor. También en las tres destaca la importancia de la estrategia y a ella se le dedica el tiempo preciso. Quizás no tan atractiva formalmente como Dai satsujin, me ha parecido un poco más fluida que Ju-ichinin no samurai. El sentido monumental de la puesta en escena aquí se muestra más larvario, pero Kudo sigue mostrando su gusto en la composición y la voluntad estética de su espléndida fotografía en blanco y negro.


363. Kanojo to kare (Susumu Hani, 1963) - 7,5

Tercera película que veo de Hani y no hace más que aumentar mi apetito por su cine (desgraciadamente está bastante descuidado a nivel videográfico). La protagonista es una esposa a quien la rutina del matrimonio y su exclusivo rol de esposa no parece bastarle. Su curiosidad por otras personas, que se materializa en un trapero que vive con una niña ciega y un perro, amenaza con dinamitar en alguna medida esa burbuja matrimonial. Es muy interesante su arco como personaje, esa reacción inicial de rechazo a la niña, su pretensión de ordenar los juegos de los demas niños y el subsiguiente proceso de contacto con otro mundo, ese otro mundo que la sociedad pretende aislar y eliminar en una operación de formateo, y cuya visualización más evidente, tras el derribo de unas chabolas, es la escena en la que una multitud de maridos sale de los bloques de viviendas para ir a trabajar, seguido de un plano de las colmenas habitacionales. Pero la tendencia del film, como la de su heroína, es a romper esa uniformidad y las fronteras entre ambos mundos que también se sugieren con planos exteriores de los edificios o desde éstos hacia las chabolas. Hani recurre a la cámara en mano, en ocasiones a la cercanía humana, o a cierta atmósfera cuasi-onírica (como esa búsqueda del perro durante la noche), alimentando una sensación de ausencia de reglas estrictas, que también provoca ese impredecible personaje del trapero. En fin, una obra sensible y hermosa.


364. L'orribile segredo del Dr. Hichcock (Riccardo Freda, 1962) - 6

Cine de terror a la italiana cuyo título no engaña, porque además supone un homenaje al maestro Hitchcock (aunque la homonimia no sea total). Las huellas de Rebecca, Suspicious o incluso Psycho se pueden rastrear en la historia de una joven esposa que acompaña a su marido en el regreso de éste a la vieja mansión donde había vivido con su esposa fallecida (por su mano). El film tiene una clara vertiente gótica y juega a las casas encantadas, pero también apunta retorcidos tabúes sexuales. Si a menudo tira demasiado de manual, de los lugares comunes del género, y se hace demasiado rutinaria, no es menos cierto que está muy bien dirigida,


365. Kimi mo shusse ga dekiru (Eizô Sugawa, 1964) - 6,5

Una comedia musical que sigue al dedillo la tradición del género en el Hollywood más clásico con resultado sorprendentemente bueno. La acción se desarrolla en torno a una empresa de turismo, entre enredos sentimentales e ironías varias sobre el competitivo mundo empresarial. Creo que ya puedo afirmar que Frankie Sakai, que ya brillara con fuerza en la excelente Bakumatsu taiyôden, es mi actor cómico japonés favorito. Su caracterización de un ambicioso trabajador es un derroche de interpretación física. Hay momentos especialmente afortunados, como la presentación de la hija del jefe recién llegada de estudiar en Estados Unidos, que deriva en un festivo número musical que pretende comparar las maneras de hacer de ambos países. Y después, las servidumbres más convencionales no molestan, e incluso tienen su encanto. Y como casi todo buen musical, resta la alegría y la celebración.


366. Le Monte-charge (Marcel Blüwal, 1962) - 7

Un film de aroma noir que se construye sobre repeticiones y espejos, el que conecta a ambos protagonistas, desconocidos el uno para el otro incluso cuando se presentan, y cuyos puntos en común van acrecentándose según avanza el metraje, y por supuesto la repetición y el espejo que define el acto central de la historia. Blüwal consigue esquivar los peligros de caer en el artefacto narrativo y así construir personajes de carne y hueso, frágiles incluso en la manipulación, y siempre misteriosos. Y por otro lado, dentro de una afortunada puesta en escena en la que los medidos movimientos de cámara casi siempre parecen descubrirnos algo, destaca sobremanera el uso del punto de vista para narrar la acción.


367. The L-Shaped Room (Bryan Forbes, 1962) - 6,5

Quizás esa particular forma de la habitación a la que apela el título de este film se refiera a la relativa excentricidad de los personajes que se dan cita en el mismo, relativa a una sociedad que no parece preparada para asimilarlos con naturalidad, de manera que las relaciones afectivas que tejen entre ellos pueden asemejarse a un simulacro familiar. Desde luego para la protagonista, una joven francesa embarazada que ni siquiera tiene claro qué hacer al respecto mientras alrededor suyo todo el mundo parece convencido de que lo mejor es abortar, sus circunstancias y su soledad la colocan en una difícil posición, también para iniciar una relación sentimental. Pero también para otros inquilinos de la casa, prisioneros de sus apreturas económicas, de su raza, orientación sexual o de profesiones poco "respetables". En el fondo tiene bastante de drama romántico, de dramaturgia muy calculada, a veces un poco excesiva (como esa escena de discusión en la escalera entre la pareja), pero con una galería de caracteres muy vívidos que la puesta en escena siempre busca resaltar.


368. Seul ou avec d'autres (Denys Arcand, 1962) - 6

Un pequeño film sobre una chica que comienza su periplo en la Universidad de Montreal, en un momento vital, claro está, de plena efervescencia sentimental, especialmente proclive a las relaciones amorosas y también de pertenencia. El film describe un hábitat quizás traicionero y calculador, pero en el que se percibe esa fuerza de atracción entre los jóvenes. La cámara de Arcand escudriña desde la lejanía como si por momentos pretendiera ser un documental observacional, en el que súbitamente se echa mano de un violento zoom o se cambia el foco porque la vida se desarrollaría sin interrupción.


369. Zatôichi monogatari (Kenji Misumi, 1962) - 6,5

Es un poco injusto valorar el primero de los títulos de Zatôichi después de haber visto toda la saga, con el elemento sorpresa totalmente desactivado. Pero lo cierto es que me ha parecido de las mejores entregas, destacando la notable puesta en escena de Misumi y dosificando las siempre improbables actuaciones del héroe. Aquí ya están tantas cosas de la serie, sobretodo ese poso de amargura que conlleva el acto de matar al que siempre se ve abocado, el oponente honorable con el que tiene que enfrentarse igualmente en el momento cumbre, los mezquinos jefes yakuza, su triquiñuela con los dados para timar a incautos o su perenne defensa de damiselas en peligro a las que inevitablemente renuncia.


370. Le combat dans l'île (Alain Cavalier, 1962) - 6,5

Como en L'insoumis, la ópera prima de Cavalier también tiene la Guerra de Argelia como trasfondo de un film con tintes noir sobre un terrorista y su sufrida mujer, quien necesita salir de su sombra para recuperar su identidad. El retrato de él es bastante implacable, un hombre de familia pudiente, visiblemente manipulado en su activismo y bastante brutal en el trato con su mujer. Ella ejerce contraste a través de su vitalidad, pero sufre una enorme dependencia de los hombres. Me gusta como Cavalier maneja las dinámicas de los personajes, sus pequeñas evoluciones personales, y sus imágenes nunca resultan vulgares, con algunos planos incluso bastante magnéticos (estoy recordando especialmente un plano corto de Tritignant con sombrero como si fuera la evocación de un puro noir).


371. Onna no za (Mikio Naruse, 1962) - 7

La musa por antonomasia del cine de Naruse, Hideko Takamine, interpreta a la característica nuera viuda, otra suerte de sufrida Noriko (el personaje de Tokyo monogatari que ha devenido en paradigmático) que atiende a sus suegros y su negocio mientras la mayoría de los hijos demuestran un egoísmo compulsivo (el sacrificio siempre como virtud femenina en el cine japonés clásico). Quizás el film esté algo limitado por ahí, pero también da gusto la sencillez y facilidad en el trazo de personajes que logra Naruse, sin hacer que caigan en la mezquindad. El contexto social es muy problemático, claro está, esos usos sociales por los cuales las mujeres entran a formar parte de las familias de los maridos e incluso pueden verse obligadas a tener que renunciar a sus hijos en caso de segundo matrimonio tras enviudar. Hay como un juego de complots que contrasta con silencios y medias palabras, en una dinámica que va perfilando en muchos casos el devenir de una historia principalmente coral de unos personajes que buscan la felicidad por caminos diversos.


372. Komisario Palmun erehdys (Matti Kassila, 1960) - 6
373. Kaasua, komisario Palmu! (Matti Kassila, 1961) - 5,5
374. Tähdet kertovat, komisario Palmu (Matti Kassila, 1962) - 6

El comisario Palmu es un excéntrico detective de la policía de Helsinki que se encarga de investigar sendos asesinatos en estas tres entregas de sus andanzas. Las dos primeras son muy similares entre sí, estrictas whodounits en las que queda claramente delimitado el espacio de la acción y los sospechosos, mientras que la tercera va más por libre e incluso el papel de Palmu domina menos la película ante la emergencia de su ayudante, ahora juez encargado de las investigaciones. Si por algo se destacan todas ellas es por el sentido del humor, siempre presente, esa ironía de Palmu rematada con su risa imposible, y una mirada ácida sobre el poder y otros ámbitos de la sociedad del momento, especialmente en una tercera entrega que trata con sorna cuestiones con la herencia política, el papel mediático en la labor policial o la automatización del trabajo. No destaca la trilogía por su acabado visual, especialmente achacable a su poco atractiva fotografía (a veces casi más de televisión) y el poco interés que muestra Kassila por el esteticismo de las composiciones de plano, pero narrativamente funcionan bien.


375. Zoku Zatôichi monogatari (Kazuo Mori, 1962) - 6

La última de las entregas que me faltaba por ver es también la única que muestra una clara e intensa continuidad con el título precedente, también es la más corta y quizás de las más deslavazadas a nivel argumental, aunque no es algo que me moleste. El espadachín ciego vuelve a la zona donde se desarrolla su aventura anterior para rendir tributo al samurái que matara entonces, mientras un nuevo embrollo provoca que quieran acabar con su vida y mientras se pone de manifiesto su dolor por la pérdida de un antiguo amor que alimenta esa vena de oscuridad y frustración que recorre al personaje por debajo de su aparente despreocupación y bonachonería. El punto fuerte del film es el notable trabajo compositivo de Mori.


376. Koto (Noboru Nakamura, 1963) - 7

Un delicado drama sobre una hija adoptada que un día se encuentra a su hermana gemela. Ambientado en Kyoto, la capital imperial, el film repara en esa condición de garante de tradiciones que llega a la recreación de elementos del pasado (en la arquitectura reconstruida, en los festivales); y tengo la impresión de que los variados comentarios sobre las diferencias de estatus de los personajes (realizados de la manera menos cruel imaginable), también el concepto de maboroshi al que recurre la hermana para autodefinirse en un momento dado, como el mundo tradicional que representa la tienda de telas de la familia de la protagonista, o la propia componente estética del objeto de su negocio, e incluso esa combinación entre purista respecto a su arte del padre y disoluta en su mujeriego ocio, todo ello va en una línea similar de continuismo y apariencia respecto a la cual el nuevo personaje de la hermana gemela resulta un elemento potencialmente extraño. Coherentemente, Nakamura entrega una obra muy elegante de cuidada estética y tono contenido, como si perpetuara unas formas de estilización visual al hilo de ese mundo que describe.


377. Tender Is the Night (Henry King, 1962) - 6

Adaptación de una de las extraordinarias novelas de Scott Fitzgerald (todas me lo parecen) sobre un problemático matrimonio entre un psiquiatra y su adinerada paciente. El film retrata con fortuna el mundo decadente de unos personajes que han perdido contacto con su hábitat profesional entre una vida de lujo y disipación. Siempre fiable en su labor de dirección, King no deja que el plano/contraplano se coma todas las interacciones entre sus personajes y a menudo recurre a tomas generales, al menos según va construyendo el crescendo de las escenas. Así todo, debo admitir que me dejó un poco frío la narración visual en las generosas dos horas y media de metraje, a pesar de la solidez de su andamiaje visual y dramático.


378. Chushingura (Hiroshi Inagaki, 1962) - 6

Ambiciosa producción de tres horas y media que relata la celebérrima venganza de los 47 rônin. El film se detiene en todo el proceso que desata el agravio entre el despreciable Kira (demasiado caricaturizado) y Asano, moviéndose hacia una mayor coralidad cuando los vasallos de éste, ya samuráis huérfanos de feudo y señor, organizan su repuesta violenta. Como ilustración de tan conocida historia, funciona francamente bien. El hilo argumental y el arco dramático nunca pierden interés, aunque la profusión de personajes y pequeñas historias personales lo ponga a veces en peligro. Quizás le falta un poco de personalidad y arrojo a la película, pero bueno, Inagaki nunca se ha destacado por ello.


379. Me, Granma, Iliko and Ilarion (Tengiz Abuladze, 1962) - 6,5

Una comedia un tanto episódica sobre el paso a la edad adulta de un joven. La relación con su abuela y con los pintorescos Iliko e Ilarion, propone un equilibrio entre la broma y un poso más dramático, mientras que la chica de la que está enamorado alimenta la otra veta del film, más romántica. Así, desde la ligereza, Abuladze trata de transmitir la importancia y densidad de los vínculos humanos. Visualmente es una obra atractiva aunque no muy homogénea. De unos cuidados encuadres estáticos podemos pasar a planos secuencia en medio de multitudes que recurren al gran angular, con el efecto distorsionador de la imagen que acarrean, pero bien es cierto que nunca cae en la rutina.


380. Kujira gami (Tokuzo Tanaka, 1962) - 6,5

Un suerte de Moby Dick a la japonesa, cuenta la historia de un pueblo de pescadores, y una familia en particular, obsesionados con la captura de una enorme ballena que les visita periódicamente y que va dejando un reguero de muertos entre aquellos que se atreven a enfrentársele. A pesar de los espacios abiertos propios del escenario en el que se desarrolla, es un film de tonos oscuros, morales y fotográficos, en el cual la violencia está a flor de piel. Resulta tentador realizar una analogía con el Japón militarista que provocó el desastre bélico, el del honor autodestructivo. El monstruo está dentro de nosotros, que viene a ser lo que también expresaba la novela de Melville. La mayor parte del film está muy bien realizada, y Tanaka dispone con habilidad las relaciones entre los personajes dentro del plano. Pero acaba desmereciendo el resultado final las escenas de acción, con unos limitados efectos especiales que tampoco son suficientemente contrarrestados por la puesta en escena y la acción física de los personajes.


381. ...und deine Liebe auch (Frank Vogler, 1962) - 7

Ambientada en un Berlín muy vívido y presente, a través de sus espacios y de su gente que se cuelan recurrentemente en pantalla, en la historia del triángulo amoroso que narra el film, de esos dos hombres de relación casi fraticida que desean a la misma mujer, resuena la propia situación de la capital alemana justo en el momento de su división física. El Muro deviene en elemento principal de la película, evidentemente excusado y lo justificado verbalmente (es una película DEFA), pero que también arroja una sombra amenazante, como elemento que separa y genera antagonismos, y algunos momentos son realmente inquietantes (imagino por ejemplo que será bastante insólito en la cinematografía de la RDA asistir a una escena en la que se dispara a alguien que trata de cruzar a la zona Oeste). Quizás por eso el maniqueísmo achacable a su discurso y a la descripción de personajes se me hace bastante llevadero. También por su curiosa narrativa y puesta en escena, dominada por las voces en off de los personajes, por la profusión de imágenes de aliento documental, y por lo atractivo de su estética, de los encuadres y montaje, siempre sirviendo a la función narrativa.


382. Il giorni contanti (Elio Petri, 1962) - 7

Es curioso cómo la mención al astronauta Titov parece siuarnos en el mismo universo de ficción al del film de Vogel, cambiando las calles de Berlín por las de Roma, en una obra que lleva la incomodidad vital mucho más allá y la manifiesta de manera completamente explícita. El protagonista es un veterano fontanero que es testigo de cómo descubren que un pasajero del tranvía en el que viaja está muerto por un ataque al corazón. A partir de ese momento entra en una crisis existencial que le hace replantearse su rutina y sus objetivos vitales, apostando por un cierto carpe diem sin abandonar nunca su inquietud. Por supuesto el film pone en valor el trabajo, pero la mirada es amarga ante el panorama de la vida laboral contemporánea. La incomodidad de su protagonista se hace manifiesta en la puesta en escena, en encuadres en los que se renuncia a menudo a la centralidad o en rápidos montajes, pero siempre con un gran control de la acción (la escena de la cita en el cine es un ejemplo especialmente afortunado).


383. Nakayama shichiri (Kazuo Ikehiro, 1962) - 6,5

Con el trasfondo del mundo del juego y los yakuzas del periodo Edo se desarrolla esta historia sobre segundas oportunidades, la de un jugador cuya prometida es violada y se suicida y que, tras vengarse, emprende una vida errante para toparse con una doble idéntica, también en problemas después de que su prometido haya sido engañado en una casa de juegos. Su segunda oportunidad será así proporcionar la propia segunda oportunidad a la pareja. El film funciona bien como cinta de acción, también estableciendo sus diferentes conflictos dramáticos con unos personajes dibujados con sencillez y precisión. Ikehiro es uno de esos artesanos de la Daiei habitualmente encargado de dar continuidad a la multitud de sagas que coparían las carteleras japonesas según avanzaba la década de los sesenta, y su trabajo aquí es más que solvente, ayudado por una notable fotografía en blanco y negro que le da un atractivo acabado visual al dinamismo de su puesta en escena.


384. Dilemma (Henning Carlsen, 1962) - 7

El cineasta danés Henning Carlsen rodó clandestinamente este film en Sudáfrica para dar testimonio de la situación racial del país. Un personaje inglés recién llegado termina dominando el punto de vista del film, una manera de introducir a los espectadores a este universo desconocido. El dilema del que habla el título es el suyo, al ser un personaje que se relaciona con negros y blancos de muy diferente estrato social y línea de pensamiento, una situación difícilmente sostenible a la larga. La música tiene una importancia extraordinaria en el film, hasta el punto de que amaga con adscribirse al género musical y sirve a menudo como columna sonora de unas imágenes que a veces se diría deudoras de las vanguardias mudas. También ayuda a generar esa impresión el granulado y contrastado blanco y negro que ofrece multitud de imágenes atractivas, muchas de aliento documental, como las de las calles sudafricanas, pero incluso las interacciones entre los personajes tiene ese aire de autenticidad, de gente real con problemas reales. Y todo ello sin que Carlsen piense ni por un momento en explotar sentimentalmente un drama que queda más bien implícito en el film.


385. Senilità (Mauro Bolognini, 1962) - 7

Un pretendido donjuán a la caza de una bella incauta acaba anredado en sus redes, dándose cuenta de que ella es mucho menos inocente de lo que aparenta; mientras tanto, cercena las vanas esperanzas amorosas de su hermana sin ser consciente de que él va por el mismo camino. La ironía y la crítica social son evidentes en el planteamiento de este film que navega entre la sátira deshumorizada y ciertos toques románticos (especialmente la banda sonora) que casi parecen contrapuntos de la acción. De esta manera, el film nunca se acomoda en fórmulas predeterminadas, mostrando un espíritu inquieto como el que anima unas imágenes muy dinámicas por el movimiento de personajes y de cámara, incluso por la preeminencia de un ambiente desapacible en exteriores que no invita al sosiego.


386. The Counterfait Traitor (George Seaton, 1962) - 5

En época de apogeo del cine de espionaje al calor de la Guerra Fría, este film vuelve sobre la Segunda Guerra Mundial para contarnos la peripecia de un empresario sueco a quien la inteligencia aliada obliga a trabajar para ellos. En manos de George Seaton resulta una obra demasiado convencional y obvia. La toma de conciencia, por ejemplo, está especialmente telegrafiada, como inevitable resulta la historia de amor (aunque no es de lo peor del film). Visualmente se ofrece igual de rutinaria, tan poco molesta como poco sugerente.


387. La punition (Jean Rouch, 1962) - 6,5

Rouch sigue los pasos de una joven estudiante a la que han expulsado de su clase de instituto por ese día, y que deambula por París en sucesivos encuentros con hombres; en concreto, un estudiante universitario, un joven inmigrante africano conocido suyo y un hombre acomodado. Sus conversaciones giran sobre cuestiones similares, que reflejan el deseo de ella por escapar de su rutina, por vivir una aventura, un anhelo un tanto romántico e ilusorio visto lo etéreamente que lo plantea. En el contraste con los otros personajes se van esbozando ciertos contornos sociales y connotaciones dependiendo del estrato económico, experiencia vital y, no por último, sexo. En formato cinema vérité de cámara en mano que parece querer transmitir el pulso del momento, es una obra de pequeña dimensión que busca construirse en buena medida desde la palabra, desde los detalles y las sutilezas que ésta ofrece.


388. Phaedra (Jules Dassin,1962) - 5,5

Versión del mito de Fedra traspuesto a la Grecia moderna. Dassin le da una lectura ideológica utilizando el contexto del mundo empresarial de una familia de armadores, de manera que la ambición económica y el capitalismo pasan a ser factores importantes en el devenir de la historia, como si los impulsos que generan sustituyeran a aquellos que los dioses ponían en marcha en el relato clásico. Desgraciadamente, la necesidad de Dassin de darle el papel protagónico a su mujer Melina Mercouri no le favorece a la película (lo que tampoco es una novedad). Ni siquiera termina de funcionar como brindis al exceso, con esa colección de gestos y miradas intensas de la actriz helena que podrían abonar una versión pasada de rosca a la que también ayudaría la promiscuidad sexual/amorosa de su protagonista (que también mantiene una relación lésbica con su sirvienta), pero quizás le faltaría al film más arrojo y soltura para ello. Mientras tanto Dassin navega con desigual fortuna por las escenas, y en general le cuesta procesar visualmente la intensidad de las emociones (por ejemplo en la escena de la fiesta, mientras Fedra ve cómo su hijastro de va a bailar con su prima, que resuelve con un montaje rápido para dar énfasis al hieratismo externo de Fedra que esconde una ebullición interior, todo ello demasiado subrayado). De todas maneras no deja de tener su interés, sobretodo en la búsqueda que hace Dassin de un formato imponente que dé réplica a las emociones desbocadas propia del melodrama.


Un saludo.

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Bundy
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Re: Contador de películas 2020

por Bundy » 24 Jun 2020, 16:48

167.-La fiera de mi niña (Howard Hawks, 1938) – 9
Una comedia divertidísima y con un enorme control en los diálogos así como una completa locura en los eventos. Su único defecto es que la fórmula de las comedias de Hawks en aquel entonces era muy baja (y eso para Hawks, para el resto es muy difícil) en comparación con Su juego favorito.

168.-Le monde vivant (Eugène Green, 2003) – 7,25
Es un cuento fantástico con una serie de fondo de recursos muy amateurísticos que suelen mezclar la fantasía con lo mundano (gran parte de las vestimentas son de la calle, pero se intenta jugar con una falta de recursos hacia lo fantástico). Para arreglar eso, se suele tirar mucho por un montaje lo más conciso posible. Se muestra la secuencia de actos, pero siempre se consigue una serie de planos logrados para la falta de presupuesto que hay (cerrándolos, jugando con los cortes y con el fuera de plano). La primera parte en cierta parte no me acaba de interesar, pero es en la segunda donde todo se realza y connecta con el prólogo y con las ideas de la fantasía, los vivos, los muertos y las palabras. Una muy buena película (no sabía que había sido producida por los hermanos Dardenne) que para mí tiene ciertas fallas –lo del ogro filmado fuera de plano es algo un tanto feo, como la excusa de historia de la primera mitad- y que creo que podría haberse resuelto con una dosis mayor de humor, viendo que los recursos sonoros que se hacen con un león (usando el sonido fuera de campo aunque a nuestra vista sea el de un perro) tienen cierto componente irónico que pega bien con la fantasía y con toda esa historia etérea que juega muy bien con el montaje y con la combinación de encuadres semiabiertos con otros muy cerrados.

169.-Kairo (Kiyoshi Kurosawa, 2001) – 10
Sigue un poco la línea estructural de lo que pasa con Le monde vivant, pero con algo más de enjundia, buscando explorar el fantástico una vez la base del cuento ya está contada, algo que en cierta manera, cuando bien hecho, genera ese efecto puente tan increíble. Sin embargo, hasta aquí se acaban las similitudes. Kairo juega con un presupuesto mayor porque ya de base Kiyoshi Kurosawa siempre intenta aprovecharse de las coyunturas de los sistemas de producción de su época y de su país, pero, a su misma vez, es incapaz de adaptarse a las reglas convencionales del género, y, si lo hiciera, el resultado sería terrible porque no abordaría muchos de los temas que atraviesan su filmografía. Este es un claro ejemplo: la película, que es J-Horror, tiene mucho más de la extrañeza y genera más pavor que cualquier producto coetáneo. Gran parte del mérito se debe tanto al entendimiento de las imágenes como de la narrativa, además de por la naturaleza nihilista de ambas. Para empezar, una cosa que resulta increíble es la propia idea de la que parte la película, en donde el concepto de los fantasmas y de los suicidios va atado a los ordenadores y a la tecnología así como al peligro del desborde emocional y del colectivo desplazando al individuo hacia la alineación, haciendo que esta especie de fantasmas que van “cosechando almas” funcionen más como una especie de virus. Este alejamiento de la ficción común del fantasma genera a su vez todavía más miedo de lo habitual: estamos acostumbrados a que los fantasmas tengan facciones humanas y expresen aunque sean la más mínima emoción, pero el verdadero miedo del mismo es encontrarse ante un ser humano que carezca de la más mínima empatía y que, además, apenas podamos leerle, y así son todos los fantasmas en fondo, aunque su forma vaya variando y relacionándose con cada personaje de forma distinta. Esta variación de la extrañeza y de la falta de empatía es lo que acaba de ser el punto que ata todas las virtudes de un trabajo tan brillante como este.
Eso, que solo es la base de la película, no tendría ninguna clase de sostén más allá del típico “pues no está tan mal”. Y es que ahí está el acierto. Por un lado, Kiyoshi Kurosawa juega a sembrar mediante el encuadre, que cuida de maravilla y cuya principal función es incomodar. La película tiene una relación con la muerte pero sobre todo con la incertidumbre del más allá y lo irremediable de la muerte, y como tal Kiyoshi asocia esta no solo con los típicos manchurrones que aparecen a lo largo de la película, sino también con los elementos y con las sombras. El viento es un elemento que solo aparece una vez y por eso no se nota tanto, pero las sombras y el agua son constantes elementos de foreshadowing por vía sonora o sensorial que se suelen enlazar con planos estáticos, con movimientos de cámara bruscos, con juegos de perspectiva (utilizando las pantallas de ordenadores como base) o bien con encuadres que suelen tener luces y sombras o bien jugando con la perspectiva y la altura para comunicar el aislamiento y la soledad de los personajes, la cual se acrecenta conforme se acaban las líneas del J-Horror más convencional y empieza a marcharse por derroteros mucho más grandes a nivel de eventos y mucho más variados y profundos a nivel personal. Todos estos elementos que he dicho en general suelen ser sembrados con mucha insidia en la cual la idea es generar ese aislamiento y ese miedo a la muerte que poco a poco va rodeando a los personajes principales, los cuales, si no estaban alienados, van a estarlo progresivamente con una fuerza superior a ellos que aparece. ¿Y cuál es el enlace de todo esto, diréis? La base de todo ello es la propia incomodidad de las imágenes, en donde lo fantástico cobra tantas formas como las formas de enfrentar a la muerte: a veces, con efectos digitales; otras jugando con el fuera del campo; unas terceras, más clásicas; sin embargo, todas ellas son carentes de cualquier despojo de humanidad, son tan inescrutables que evolucionan y mutan como un virus, y eso es ya la magia interna del misterio de Kairo: la imposibilidad de aferrarse a nada, el nihilismo bien entendido de unas imágenes que se escurren a la lógica del espectador y que se contradicen a sí mismas una y otra vez en una ultimísima coherencia. Y esa paradoja es la que me tiene enamorado de la película.

170.-Gentleman Jim (Raoul Walsh, 1942) – 8
Muy buena comedia que juega casi con un formato in crescendo con dos subtramas que se van articulando: la del propio Corbett y sus aventuras y desventuras con su contraparte femenina. Me gusta mucho cómo Walsh recrea a esos personajes canalla y creo que encaja mucho mejor en Walsh los caraduras y los tejemanejes ilegales que en otros directores de su época, más que nadie porque sabe resaltarlos dentro del encuadre y también quitarle hierro con algunos planos y recursos de montaje que visualmente son entre graciosos y ridículos, lo cual encaja como un guante en su comedia. Me falla que a veces se repite un poco explotando esos mismos recursos como cajón de sastre (no sé a qué se debe esto), pero por lo demás una película más que agradable con puntos muy altos y otros momentos más flojos, pero siempre con bastantes puntos absurdos que encajan porque detrás hay a veces una sutileza de lo bien escritos que están los personajes.

171.-To the ends of the earth (Kiyoshi Kurosawa, 2019) – 7,25
Kiyoshi Kurosawa filma esta película y la planifica con una mezcla entre escenas improvisadas y escenas con el guion en directo, y creo que hay partes en donde se nota porque hay multitud de trabajo con las texturas para ilustrar también esos puntos de documental, de ficción y de fricción entre todos los cambios de la película. Aquí todo son cámaras digitales, desde lo más puntero hasta una especie de grabación que parece aludir a las cámaras GoPro. Eso, unido a la cámara en mano que existe en muchos compases de la película (generalmente gran parte de aquellos que buscan a Atsuko Maeda fuera del rodaje del documental) choca de frente con la propuesta de planos más estáticos con el documental. Pero lo gracioso en las películas del japonés es que el significado de sus imágenes va mutando, y los planos más estáticos van también generando escenas de gran incomodidad con su inspiración en el cine de terror (planos inclinados en pasillos estrechos con uzbekos de allí, las continuas miradas de los extras con la cámara siguiendo a la protagonista), mientras que los planos más dinámicos se abren más a otro tipo de imágenes y todo va transformándose en función a la mejor forma de enfatizar el aislamiento de la protagonista entorno a su equipo y a su cultura y su reconexión con muchas cosas. Hay mucha tela que cortar (que creo que menciona muy bien Álvaro Peña en su artículo de Cine Divergente), pero en resumen coincido con él: la película no deja de ser en el fondo una obsesión del director con una figura del J-Pop para conseguir utilizar a la propia Atsuko Maeda cantando una pieza de Edith Piaf para mostrar la belleza del cine como un arte que puede ser algo más que un producto de consumo y, en ocasiones, ser algo que incluso toque el arte, algo que se intuye ya en el cine de Kiyoshi, pero que constituye una declaración de amor del propio director hacia el propio arte. Y es que a veces el fetiche no deja de ser en ocasiones un canto honesto al propio arte.

172.-Seánce (Kiyoshi Kurosawa, 2000) – 7
No deja de ser un buen thriller que supone creo yo un puente entre la trama Sevenesca de Cure y el J-Horror que vendría con Kairo. Hay elementos del fantástico y otra vez fantasmas carentes de empatía, pero todo está labrado alrededor de un thriller de montaje abrupto y enormes contrastes de posición y de ideas para una historia que se va tomando su tiempo en forma de cadena de eventos en extrañas circunstancias. Tiene puntos creativos muy elevados a la hora de representar el espacio, en el cual se utiliza el fantástico más como un ingrediente más de esta historia a caballo entre el thriller y el drama; sin embargo, más allá de algunos aciertos muy buenos la película carece de la profundidad de otras películas del director, aunque sigue teniendo su buen aplomo en la puesta en escena, pero le falta esa profundidad de la imagen que tienen sus mejores trabajos.

173.-Stars in my crown (Jacques Tourneur, 1950) – 8,5
Por un lado, los encuadres de Tourneur en esta película y la forma cómo trabaja algunas escenas es oro (sobre todo el inicio y el final); por otro lado, creo que la voz en off como figura importante de la película no funciona siempre con la misma efectividad ni tiene el mismo sentido, llegando a irritar, y que la idea de tener voz en off pero solo a medias y que no sea tan caprichosa como de costumbre es un problema leve pero constante en la película. Eso sí, que me aspen cuando da en el clavo y toda la parte del pastor y del doctor (además de ese plano final de Famous).

174.-Mulholland Drive (David Lynch, 2001) – 7,5
Una muy buena película en la que Lynch repite otra vez la estructura de Carretera perdida con más actores, pero que al final acaba siendo una especie de ritual satánico en la que una secuencia encapsula a la otra, y en la que el metacine es otra película pequeña dentro de la película sobre la cual se monta este ritual de calamitosas desdichas con mucha maestría y un trabajo más que decente sobre el raccord y el montaje, especialmente con superposiciones y los trucajes de desenfoque de la parte final, aunque quitando eso y los puntos absurdos de humor pues veo una muy buena película de guion hinchada por gente que le mola porque “es una fumada”, cuando en realidad es una película convencional de un director que se ha tragado cantidades indecibles de cine convencional, cine de serie B y cine a los márgenes de la industria de su país y le acaba saliendo pues todo lo que ha tragado durante horas, lo cual pues bueno, es eso: Mulholland Drive, como otras, no deja de ser un ejercicio de amor tremendo de Lynch por el cine más que en ningún otro trabajo que le haya visto hasta ahora.

175.-Yo anduve con un zombi (Jacques Tourneur, 1943) – 10
176.-2 o 3 cosas que dije de ella (Jean-Luc Godard, 1967) – 8,5

Sobre las dos últimas las haré juntas porque me da pereza, aunque sean dos cosas totalmente distintas. Ale, a joderse.
La de Tourneur es una auténtica joya a nivel de tono y de forma de filmar. No se parece ya a ninguna cosa que he visto no solo del director, sino también en el cine. Es una película que en cierto sentido elude toda gravedad, todo peso y toda consecuencia, siendo la película tan liviana y tan evanescente como la propia protagonista. No es que los hechos sean duros, es que realmente se está filmando una película que no dejan de ser las ruinas de un gran evento que ya sucedió y del cual solo vemos los coletazos, algo que en cierto sentido supone una oposición contra el cine que se venía haciendo en su mayoría y que tanto bebía en Hollywood del clímax y otras fórmulas similares. Y, en ese sentido, entiendo la tremenda fascinación de Pedro Costa por esta película y su homenaje a la misma en Casa de lava.
Sobre la de Godard, es una gran pendiente que no me atrevía a ver. Vi hace un tiempo la famosa escena del café (que sigue siendo magnífica dentro y fuera del conjunto), pero creo que esa escena no le hace justicia a una película que está tan profundamente condensada en su contenido creativo y discursivo. Es una película que en cierta manera está hermanada con Passion en tanto que asocia comunidad, producción y el sinsentido de nuestro día a día dentro de la cultura capitalista, y que, cómo no, une el amor y el sexo a esa ecuación. ¿Cómo consigue hacerlo en 90 minutos? El truco es, simplemente, unir fondo y forma mediante discurso: los actores y actrices no hablan, sino que realmente recitan, haciendo indistinguible cuando hablan y cuando piensan en voz alta (siempre recurriendo a la cuarta cámara), cuando no sucede algo similar con los planos en que parece que se esté entrevistando a los personajes (remite mucho a Masculin, femenin en ese sentido), y pese a que hay momentos más relajados como la secuencia del café, la velocidad de todos los recurso y su forma de concatenar ideas mediante el montaje y la asociación de las imágenes hace que sea todo una película tan concentrada y, en ocasiones, incluso un poco más densa de la cuenta.

177.-Cure (Kiyoshi Kurosawa, 1997) – 9,25
Pese a su arranque peligrosamente cercano a las películas de su época (uno no puede evitar pensar en Se7en), la película de Kiyoshi es soberanamente mejor porque es lo mejor de sus ideas como cineasta. En este thriller hay dos mitades claramente separadas: la primera es la típica trama procedimental en la que, aun así, se muestran dos puntos de vista: el del detective y, por otra parte, el del “asesino” relacionándose con sus víctimas; sin embargo, y a medida que todo va haciendo una transición a la segunda mitad, la realidad no es tan sencilla como la tesis que sugiere la película, y en parte es por los elementos extraños del hipnotismo que se introducen ajenos al personaje clave de todo esto, pero también lo es por juegos que ya irán asociados a toda la hipnosis y que se hará clave cuando se produzca una escena de montaje cuanto menos anormal (todo sucede en pocos segundos y hay un montaje de imágenes muy rápidas, siendo más fotogramas en ocasiones que segundos). Una vez hecho esto, la película, que ya había sido fría y que echaba continuamente al espectador de cualquier mínimo rastro de identificación o de empatía, se encuentra que todavía tiene menos asideros. No es que ya se pierda la lógica, sino que, como pasa con el personaje clave, el inconsciente empieza a tomar lugar, y se produce menos sentido en las escenas, se hacen más elipsis y se juega mucho más con un montaje en que la información es elusiva en ocasiones más allá de lo mínimo prescindible en torno de la hipnosis. El final ya es una cosa que me deja sin palabras, y quizá mi única contra es que en ocasiones se me hace un poco típica para todo lo que se viene después.

178.-Femme fatale (Brian de Palma, 2002) – 8
Lo que vendría a ser un tremendo cumbión. Un thriller de Brian de Palma a cual más loco imposible que está estructurado a las mil maravillas (sino, ¿cómo podría ejecutar tantos giros dentro de una misma película) y que, en cierta manera, da todo ese disfrute tremendo gracias al montaje en paralelo y a la pantalla partida que tan bien domina. No creo que haya mucho más que decir, la verdad, salvo que me dejaron descolocados esos 20 minutos finales.

179.-Éloge de l’amour (Jean-Luc Godard, 2001) – 9
Otra gran obra de Godard en la que asocia amor, resistencia y la pervivencia de las ideas, mezclando esto con las críticas al imperialismo estadounidense. Esta es una de sus obras más densas, y a eso se unen dos partes claramente diferenciadas en textura: una es imagen pura sacada de una cámara y en blanco negro, explotando los claroscuros y con muchísimas imágenes en exteriores y de noche, mientras que la segunda, un flashback de media hora o más, muestra ya lo que se vendrá en películas como Filme socialisme, en donde los colores se sobresaturan, hay un trabajo increíble con las sobreimpresiones y las transiciones (hay una escena que cierra precisamente con las dos) y en donde todo es luz, colores y brillo. Esto funciona bien porque hay una tesis que el supuesto director intenta formar y encadenar con la exploración del amor en la juventud, en la adultez y en la vejez, y esta es una constante en tanto que para la propia película arguye que nadie puede identificar la adultez de cualquier movimiento, incluso de una historia romántica, asociando la etapa adulta (o la madurez de las ideas y pensamientos) al presente y a aceptar la rebeldía (entiendo yo) como una lucha desde la que solo se puede combatir desde el presente aceptando la fuerza de la juventud y la historia que se forma con el paso del tiempo y que también tienen en su haber las generaciones más avejentadas. Lástima que sea un poco peñazo y circular, pero por lo demás cuando da la tecla va como un rodillo.

180.-Miami Vice (Michael Mann, 2006) – 9
En lo estético y a nivel de fotografía, esto es algo sin duda descomunal. Supongo que se debe al uso de múltiples focos distintos y cámaras (hasta ahí no estoy tan puesto), pero esto ayuda a conseguir una serie de texturas que van desde lo más granulado a lo más limpio posible, y a esto encima tienes que añadir ciertos planos que me parecen cuasi imposibles de encontrar en otros directores como los encuadres que enfocan ciertas partes del rostro que, aunque le recuerdo esto a gente como Cassavetes, no de una forma que genere tanto agobio (seguramente causado por algún foco puesto muy de cerca que ensancha el fondo). A eso se une esa forma de contar los eventos de Mann tan cargados de conflicto pero tan árido y frío en su forma de narrar, como si todo lo que se viniese por crudo que fuese se diese como en un día a día. Creo que si no fuese por los momentos memes y por esa banda sonora que recuerda tanto a su época sería un 10 catedralicio, pero es que pese a los momentos álgidos que tiene (algunos de ellos, creo, los recicla en Blackhat, que a nivel de “historia” me gusta mucho más) tiene otros que me parecen muy de justificación o muy ridículos.

181.-La virgen desnuda por sus pretendientes (Hong Sang-Soo, 2000) – 7
Dividida en dos mitades con sus subsecciones, La virgen desnuda por sus pretendientes (por lo que entiendo) es la primera película con un claro argumento como el que vendrá a posteriori por el director (esto es, relaciones entre hombres y mujeres, mesas llenas de soyu y alcohólicos, así como artistas, personas a la deriva en un camino lleno de incertidumbres…), y esta en cierto sentido tienen elementos que recuerdan a películas posteriores. El blanco y negro tan ceremonioso en su pulcritud (la gran mayoría son planos estáticos y largos, con algún permiso para montajes más breves y alguna panorámica) recuerda a las películas de su última etapa, y el tono dramático remite más a películas de ese corte como Hotel by the river o Grass, pero, a su mismo tiempo, tiene una protagonista femenina poco convencional que sirve como puente entre dos tramas de hombres a cada cual más miserable y patético. Se muestran pedazos de uno en la vida del otro y viceversa con sus variaciones (a lo “Right now, Wrong then”) que se van completando para que se haga la idea completa de la historia, pero a la misma vez, ¿son todos los elementos que hay verdaderos o hay algunos matices cambiados como quien recuerda una historia en un día de resaca después de haber bebido mucho? Esa duda es quizá uno de los misterios que empuja una película todavía muy constreñida, así como también la sensación inalienable de que la protagonista solo está encadenando personas de mierda y decide quedarse con la opción menos mala. Es, en resumen, una película muy curiosa que anticipa la filmografía de Hong Sang-Soo, pero que a la misma vez todavía es algo muy primitivo en comparación con lo que hará más adelante.
Última edición por Bundy el 25 Jun 2020, 09:09, editado 1 vez en total.

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Re: Contador de películas 2020

por clorobuldo » 24 Jun 2020, 17:10

De las películas conocidas de Walsh, cuales te faltan por ver?

Mis favoritas son al rojo vivo (que ya la has visto) los violentos años 20 y el último refugio.
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Re: Contador de películas 2020

por Bundy » 25 Jun 2020, 09:01

clorobuldo escribió:De las películas conocidas de Walsh, cuales te faltan por ver?

Mis favoritas son al rojo vivo (que ya la has visto) los violentos años 20 y el último refugio.


Me faltan un montón todavía por ver. De las conocidas de su etapa sonora las dos útimas que has dicho (estoy yendo con calma con él). Y de lo que he visto, mis favoritas de momento son Pursued, The Big Trail y The Revolt of Mamie Stover, seguido luego de Al rojo vivo (pero vaya, esas muy parejas de momento).

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